lunes, 5 de junio de 2017

Reseña: El motel del voyeur de Gay Talese


   El 7 de enero de 1980, Gay Talese recibió una carta de un hombre que le comentaba que había comprado un motel en Denver y espiaba a sus huéspedes. Treinta y seis años después, el escritor publicó el libro que tengo entre manos. En él se describe la vida de Gerald Foos, se transcriben muchas de las partes que escribió de su "Diario de un voyeur" y se dan a conocer las costumbres de sus visitantes.

   El Motel Manor House fue adquirido por Gerald en 1965 y empezó su diario en noviembre de 1966. Debajo del tejado a dos aguas del motel tenía su "plataforma de observación", donde a través de agujeros en el techo y tras colocar rejillas, observaba a sus clientes. En él, contempló a sus huéspedes, sin su consentimiento, mientras veían la televisión, comían, discutían o practicaban sexo. Incluso, fue testigo de un asesinato.



   Durante varios años, Gerald prohibió a Talese que publicara su nombre completo (motivo por el que la publicación ha tardado tanto en ser desvelada). Durante todos esos años mantenían correspondencia e, incluso, el autor visitó el motel y vio a través de las rendijas a clientes, en 1980. La mujer de Gerald también era partícipe. En 1991 compró otro motel, se volvió a casar y en 1995 se jubiló y vendió ambos moteles.

   Hay varias partes en las que el comportamiento de Gerald me ha perturbado más de lo normal. También me ha sorprendido que ambas esposas también le ayudarán. E, incluso, el escritor al tener conocimiento del asesinato que se produjo en el motel y no revelarlo a las autoridades, no sé hasta que punto puede llegar a ser cómplice... Sin duda, es un libro inquietante, no sólo se descubren las anotaciones de Gerald y su vida, sino también la historia de la sociedad de Colorado (sus hábitos sexuales, su higiene personal...). Durante el libro, aparecen páginas con fotografías, lo que da más crédito y hace que la lectura, sobre un espectador compulsivo, sea adictiva.

"Nadie cobra menos por hora que un voyeur"

   He de decir que me ha fascinado y perturbado al mismo tiempo. Me ha hecho reflexionar sobre la evolución de los hábitos sexuales y la privacidad. También me ha asombrado la ambigüedad de Gerald, quien tras varios años espiando a sus huéspedes sin consentimiento (incluso siguiéndolos a sus domicilios), prefiere estar en el anonimato y le molesta que el Gobierno de Estados Unidos grabe contantemente y registre a sus ciudadanos. Desconozco, por qué finalmente decidió hacer público su nombre y, por lo tanto, su historia; ¿por narcicismo? Ya que el voyerismo está clasificado como delito sexual en el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos.

   Por último, aunque el motel ya no era suyo, he encontrado una reseña de un usuario de Google publicada en 2012, que escribió lo siguiente: "No hay champú, no hay habitaciones para no fumadores, no hay control de la calefacción, no hay huéspedes alojados, no hay servicio de habitaciones todos los días y piden 50$ por noche. En el baño hace frío, no hay toallas de mano y las toallas de cuerpo son pequeñas. Compré lo que necesitaba en una tienda cercana. El propietario debe mejorar el servicio". ¿Pensáis que habrá propietarios, de establecimientos en los que nos alojamos, que sean voyeristas y estén espiándonos?


La opinión de George: 🏝 🏝 🏝 🏝



Título: El motel del voyeur
Título original: The Voyeur´s Motel
Autor: Gay Talese
Editorial: Alfaguara
Año publicación: 2017
Páginas: 232
ISBN: 978-84-204-2663-1
Más información: El motel del voyeur




Sinopsis:


   A principios de 1980, Gay Talese recibió una carta de un hombre de Colorado que le hacía partícipe de un secreto sorprendente: había comprado un motel para dar rienda suelta a sus deseos de voyeur. En los conductos de ventilación instaló una «plataforma de observación» a través de la cual espiaba a sus clientes. Talese viajó entonces a Colorado, donde conoció a Gerald Foos y pudo comprobar con sus propios ojos la veracidad de la historia. Además, tuvo acceso a algunos de sus muchos diarios: un registro secreto de las costumbres sociales y sexuales de su país. Pero Foos había sido también testigo de un asesinato, y no lo había delatado. Tenía, pues, muchos motivos para permanecer en el anonimato, y Talese pensó que esta historia nunca vería la luz. Hoy, Foos está listo para hacerla pública y Talese puede darla a conocer.

   Tras una sonora polémica en Estados Unidos, esta es la edición definitiva, revisada por el autor, de El motel del voyeur, una extraordinaria obra de periodismo narrativo.

2 comentarios:

  1. Creo que te ha gusta más que a mí. En lo que coincidimos es que es un libro inquietante.
    Besos

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    1. ¡Hola! Ya leí tu reseña, pero decidí darle una oportunidad al libro. La verdad que es inquietante y perturbador. ¡Nos leemos!

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